El paso de los días y de la semanas, que suele ser callado y cruel como la caída de pelo otoñal, le trajo algunas desgracias asociadas al fin de mes, que le hicieron variar sus opiniones. Y ahí empezó la soledad y la lluvia (o el temporal) de propósitos a menudo contradictorios o imposibles de realizar. No fueron noches cómodas ni mucho menos placenteras...
Nos levantamos todos los días diciendo que vamos a cambiar nuestras vidas y nunca lo hacemos. Independientemente de lo mucho que uno cambie, tiene que pagar por lo que ha hecho. Se que tengo un largo camino por delante. Pero se que volveré a verte. A este lado o al otro...
------------------------------------------------------------------ acuarela y lápiz
No era lo que comúnmente se llama un hombre con una gran voluntad, es decir no se trazaba planes a medio o largo plazo ni ponía en juego todas sus energías para conseguirlos. Estaba exento de los atributos de la voluntad. Cuando sufría el dolor fácilmente se traslucía y cuando era feliz la felicidad que experimentaba se volvía contagiosa. Era incapaz de trazar con claridad una meta determinada y de mantener una continuidad en la acción que le llevara a coronar esa meta. Ninguna meta, por lo demás, era lo suficientemente apetecible o deseada como para que el se comprometiera totalmente con ésta.
Una mujer que a pesar de los años conservaba intacta su determinación, una mujer que no se aferraba a los bordes del abismo sino que caía al abismo con curiosidad y elegancia. Una mujer que caía al abismo sentada.
No hace mucho alguien me dijo que era muy fácil enamorarse de mi. No sé si será cierto o no, pero me estoy planteando seducir a la heredera de Wonkandy. Amo el regaliz...